Apple Vision Pro: entre el masterclass de ingeniería y las preguntas sin responder
Reflexiones del día después del evento de Apple. Junio 2023.
Los mejores análisis de un evento de Apple normalmente llegan al segundo día. Ya que el hype bajó, sin Apple llevando tanta narrativa, todo se vuelve más realista. Estos son los míos.
Lo que nadie quiere admitir
Estamos asumiendo que Apple no puede equivocarse, que siempre harán productos estrella, que el Vision Pro va a pegar. Puede que tengan razón. Pero también es cierto que aunque no pegue, tienen dinero de sobra para gastar en esto bastantes más años. El fracaso de primera generación no los mata.
El problema de los rectángulos flotantes
A nivel de interfaz me sorprende mucho que no haya nada nuevo más allá de rectángulos flotantes. Entiendo que puede ser ese elemento de familiaridad ante paradigmas nuevos —cuando introduces algo radical, anclarte a lo conocido reduce la fricción de adopción— pero también puede ser una señal de que no han resuelto el problema de interacción más profundo.
¿Cómo se ve realmente interactuar en un espacio tridimensional sin la metáfora del escritorio o la pantalla? No lo sabemos todavía.
Una sensación extraña sobre el futuro de la tecnología
Tengo sensaciones raras respecto a todas las cosas nuevas que la tecnología está proponiendo: desde la fallida web3, pasando por la mal nombrada “AI”, hasta estas realidades mixtas. Es como si hubiéramos llegado a un tope computacional y creativo con lo que podemos hacer.
Lo que sí noto con claridad es que aún vemos un v0.5 que es mucho mejor que lo que otras compañías han mostrado, pero que está muy lejos de algo que realmente cambie nuestras vidas al nivel que lo hicieron la PC o el iPhone.
El futuro que yo quiero
Me niego a creer que el futuro de la tecnología es estar más rodeado de ella de una forma tan intrusiva. Yo mismo tengo problemas de uso con mis dispositivos actuales.
Me siento más cómodo con la idea de un futuro con dispositivos que se adaptan a nosotros y no al revés. Conceptos como Ambient Computing o Calm Technology son los verdaderos trends que deberíamos estar metiendo con calzador en nuestras vidas: tecnología no intrusiva, que responda a nuestros contextos naturalmente y en la que nuestra interacción sea lo menos desgastante posible.
El problema más grande que tenemos que arreglar es nuestra relación con la tecnología. Fueron dos años de wellbeing que solo agregaron gráficas a nuestros dispositivos —“llevas 4 horas en TikTok”— y de ahí vuelta a vender.
Los problemas que sí se pueden arreglar
El Vision Pro tiene muchos elementos de primera generación que no convencen: el cable externo de la batería, el precio, la autonomía, la cantidad de píxeles que se pueden ver con claridad. Esos son problemas de ingeniería que se resuelven iterando. Versión 3 o 4 probablemente ya no los tenga.
Los problemas que quizá no se pueden arreglar
Pero también hay elementos que podrían no mejorar incluso iterando:
- El uncanny valley que provoca ver ojos simulados en una pantalla exterior.
- La incomodidad de usarlo por periodos largos.
- La interacción con más usuarios en el mismo espacio.
- La naturaleza misma del dispositivo choca contra todo lo que intenta lograr.
Un headset que te aísla del mundo para darte más mundo. La contradicción es estructural.
Y hay otro problema que nadie menciona suficiente: las baterías. ¿Cómo es que no hemos podido mejorar en masa lo que las baterías pueden darnos de autonomía? Es lo que más nos limita. Cargamos energía como si fuéramos Link en Zelda, juntando baterías para avanzar.
Lo que sí reconozco
No me malentiendan. El Vision Pro es un masterclass de ingeniería, como es usual en Apple. El nivel de craft técnico es extraordinario.
Mis dudas vienen cuando hablamos de Diseño con mayúscula, más allá del craft. No se ven muchas preguntas detrás del producto, se ve la visión de alguien muy seguro de cómo debería ser el futuro sin necesariamente haber cuestionado si esa visión es correcta.
Lo que sí no tengo dudas: van a llevar el VR/AR a otro nivel, poniendo a muchos diseñadores ante el reto de crear experiencias en un mundo 3D que sí o sí debe salir de la idea de rectángulos flotantes. Para eso vamos a pasar por unos años extraños con rectángulos flotantes hasta que alguien, o el propio Apple, domine el espacio xyz.
TLDR — Quizá los LLMs tienen más potencial de triunfar en cambiar cómo usamos la tecnología que todo lo demás que se está proponiendo. Esa es la apuesta que me parece más honesta hoy.