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Spotify, Joe Rogan y la batalla por el futuro de los podcasts

Spotify y Joe Rogan

El mundo podcastero se sacudió con la adquisición en exclusiva de Joe Rogan por parte de Spotify. Les cuento la historia de cómo sucedió esto, la polémica y sus repercusiones.


El ecosistema abierto que nadie quiere perder

Para entender qué está en juego hay que empezar desde el principio. El mundo podcastero lleva varios años existiendo y, a pesar de que fue prácticamente impulsado por Apple, la industria se ha mantenido muy abierta. Mucha responsabilidad tiene la tecnología en la que está basada: RSS.

RSS es un formato web que permite presentar información de forma cronológica. Un montón de cosas en la web adoptaron este formato; lo más reconocible para todos son los blog posts. Curiosamente, nuestros perfiles de Twitter fueron un feed RSS en un inicio, hasta 2013.

RSS - la tecnología detrás de los podcasts

Un podcast funciona muy parecido a cuando tuiteas: la única diferencia es que en lugar de caracteres, se sube un archivo de audio. La app con la que escuchas (Apple Podcasts, Google Podcasts, Pocket Casts, Overcast) toma ese audio y te da herramientas para escucharlo cómodamente.

Lo importante: nadie te detiene de subir un podcast. Solo necesitas un lugar donde alojar tus audios que permita mostrarlos en un feed RSS. A partir de ahí los agregadores toman tu feed y lo interpretan. Escuchar estos feeds en la mayoría de los casos es gratuito, lo que hizo que el modelo de negocio más normal fueran los comerciales —aunque los modelos de suscripción también existen.


Cómo Spotify entró al juego y cambió las reglas

Cuando Spotify incursionó en el mundo del podcast, comenzó a hacer algo diferente al resto: tomó los audios alojados en los feeds RSS y los resubió a su plataforma, escudándose en la apertura del formato.

Esto les permite hacer algo que Apple no puede —por cuestiones de privacidad—: tomar control de los audios subidos y agregar comerciales a ellos. Muy parecido a como controlan los ads en la música, pero sin tener que pagar regalías.

La estrategia no se quedó ahí. En años previos, Spotify adquirió compañías alrededor del mundo podcast enfocadas en dos áreas:

  • Gimlet Media: crear contenido profesional.
  • Anchor: dar herramientas al podcastero amateur para que el proceso sea simple y accesible.

Definitivamente vieron negocio ahí.

Spotify adquiriendo Gimlet y Anchor


El movimiento Joe Rogan

El anuncio que sacudió todo: el show de Joe Rogan, uno de los podcasts más escuchados del mundo (190 millones de descargas al mes, según sus propios datos), se escucharía en exclusiva en Spotify.

Joe Rogan en exclusiva con Spotify

Este movimiento generó inmediatamente críticas sobre las intenciones y consecuencias directas en el ecosistema. Ver cómo una compañía que monopolizó la música ahora toma control de los podcasts es, cuanto menos, preocupante.


La paradoja de Spotify: villano necesario

La ventaja competitiva que tiene Spotify sobre el resto de plataformas es obvia: la base de usuarios que ya tiene por la música es inmensa. Pero hay algo que sí se les puede acreditar: en el último año hicieron que los podcasts salieran del nicho y se masificaran.

El dato es más obvio para los nuevos podcasteros. El efecto Spotify en el crecimiento de audiencia es marcado comparado con el resto de plataformas.

Gráfica de crecimiento en Spotify vs otras plataformas

Agreguémosle que Anchor —la compañía que compraron— es la herramienta más usada por nuevos podcasteros, al final simplifica todo el proceso. El 70% de nuevos podcasts se crea en Anchor, o sea, en Spotify.


¿Por qué esto es preocupante?

Es aquí donde el panorama se complica. Si Spotify controla todo de inicio a fin —creación, distribución, consumo— y se convierte en el dominador del ecosistema podcast, eventualmente se perderá la apertura que el mismo ecosistema actual ofrece. Muy parecido a como Facebook domina y controla el mundo de los anuncios digitales.

El escenario aún no está completamente definido. Plataformas como Transistor aún reciben la mitad de sus escuchas desde Apple Podcasts, probablemente porque es difícil que cambies de plataforma una vez que te has “casado” con una.

Pero el primer contacto que la gente nueva tenga con un podcast será a través de Spotify, lo que hará que la balanza se incline a su favor en los próximos años. Recordemos que los podcasts están en pleno proceso de masificación, y Spotify lo está liderando.

Ni siquiera Google, con sus esfuerzos recientes, ha podido rasguñar el efecto Spotify. Apple, por otro lado, parece dormido y sin interés en defender una industria que lentamente se inclina hacia un solo lado, sin un competidor serio que quiera hacerle frente.


El futuro fragmentado

Una hipótesis interesante: eventualmente terminaremos consumiendo podcasts de forma fragmentada, similar a como consumimos series y películas hoy. Pagaremos por plataformas distintas dependiendo de qué queremos escuchar.

Es un futuro posible. Y si se cumple, habremos perdido una de las últimas industrias de contenido que aún funcionaba de forma abierta e igualitaria para todos.


TLDR — Escucho Pocket Casts y no pienso moverme. ¿Tú dónde escuchas tus podcasts?


Fuentes originales